El Centro de Estudios Osiris, fue fundado el 4 de Octubre de 1998 por Monica Matera en Floresta, Buenos Aires, Argentina.
La función del centro es la orientación, guía y ayuda al ser humano en todo sentido, para el mejoramiento de sus condiciones de vida. El mismo, como espacio "físico" cerró sus puertas en el año 2017, aunque sigue adelante de manera online brindando talleres, cursos, seminarios y libros.
El Centro Osiris, está abierto para aquellas personas que buscan una filosofía práctica, que no solamente le solucione los problemas del diario vivir, sino que también mejore su salud, su felicidad y su independencia económica, que los transporte a la unión con los demás y a comprobar que el ser humano es parte de la naturaleza y del Universo.
Nuestro objetivo es hacer que cada uno pueda aprender el modo de desarrollar su potencial y usarlo en el bien propio y de los demás.
Con la transformación interior, llegaremos a despertar nuestra memoria ancestral a la verdadera vida, esa que muchas veces intuimos sin poder definirla. Al remover las viejas ataduras, llegaremos a vislumbrar nuestros orígenes divinos.
Es importante señalar que queremos que el ser humano comprenda perfectamente mediante la terapia, el estudio y la docencia de los distintos temas, cuales son los fenómenos paranormales que conducen a las enfermedades psíquicas y psicosomáticas, y por lo cual caen muchas veces en manos de personas inescrupulosas en busca de ayuda.
Sobre todo damos la libertad al alumno de elegir entre tantas materias a estudiar como también servirse de nuestra ayuda.
2010-12-05
LA SACERDOTISA: EL MISTERIO DE LO FEMENINO
LA SACERDOTISA: EL MISTERIO DE LO FEMENINO
Palabras clave:
Intuición, sueños, idealización, sabiduría, misterio.
Nos encontramos con la primera representación del principio femenino, específicamente con su aspecto ying, con la verdadera esencia de la mujer, distinguiéndose de la Emperatriz que representa el aspecto yang. La Sacerdotisa representa el aspecto femenino en cuanto esencia a diferencia de La Emperatriz ya materializado y a La Luna que representa el aspecto sombrío del arquetipo.
Esta diferenciación también la encontramos en las proyecciones que desde la antigüedad se colocaron en las fases de la luna: la luna llena como símbolo de fertilidad, de hogar, se asocia la diosa Hera, la luna nueva con Hécate, cuyo ámbito es el inframundo, mientras que Artemisa se asocia a la luna creciente, sutil, virgen e inalcanzable.
La Sacerdotisa simboliza entonces la intuición, el servicio, la espiritualidad, el inconsciente, el mundo onírico, la comprensión, la sabiduría y el misterio. Encarna las cualidades de Isis, Ishtar y Astarté, todas diosas que reinaron sobre los rituales de los misterios de la mujer. En su aspecto espiritualizado aparece como la Virgen María y como Sofía, la sabiduría divina. El número dos es un número sagrado para todas las divinidades femeninas. Si se desea ampliar un poco más el tema J. Campbell en su libro "El Poder del mito" dedica un capítulo denominado "El don de la diosa" donde se refiere a la preponderancia de lo sagrado expresado a través de lo femenino en las comunidades agrícolas antiguas y cómo fue luego reemplazado por el concepto del dios hombre con el advenimiento de sociedades cuya principal fuente de ingresos eran los animales.
En el tarot marsellés la vemos sentada en un trono, vestida con un traje ceremonial, y posiblemente entronizada. Lleva entre sus manos un libro abierto que seguramente es un libro sagrado ya que es a través de él como el espíritu será realizado, será llevado a la realidad. Tradicionalmente, la mujer no hace la ley pero es el instrumento de su realización. Esta mujer está quieta porque no hace falta realizar ningún movimiento para conocer su destino, la esencia de lo femenino es la receptividad. Acepta la palabra con todo su ser. Su sabiduría consiste en comprender los ciclos presentes en la naturaleza y en la propia vida, de ahí su espíritu cambiante al igual que las fases de la luna. Lleva un velo blanco, símbolo de dedicación especial al espíritu, y oculta su cabello, símbolo de seducción y poder sexual. Sobre el lleva una tiara triple que simboliza la unión entre cielo, tierra y agua. En el tarot junguiano vemos una mujer flotando en un mar sobre el que se encuentran velas encendidas, lleva una túnica blanca, un antifaz en una de sus manos que simboliza la máscara de Jung, y en la otra un libro sagrado, es de noche, el símbolo de la luna creciente se encuentra en el mándala. La ilustración de la carta muestra muy bien su carácter misterioso, lunar, nocturno pero al mismo tiempo luminoso.
A diferencia del mago cuyo poder es solar, la fuerza de la Sacerdotisa deviene de lo lunar, del mundo del inconsciente. El controla por medio de la rapidez, del conocimiento, de la idea, ella lo hace por su persistencia, su amor y su paciencia.
Los pilares sobre los que se encuentra repiten la dualidad que ya se expresa en el número dos. Su esencia es la paradoja. Ella que da la vida también preside la muerte. Es símbolo de fertilidad. Por eso rige los misterios, todo lo que nace debe morir, pero ¿morir para transformarse en qué? La Sacerdotisa nos sugiere los misterios de la vida, aquellos interrogantes que no podemos contestar por medio de la razón. A los pies de una estatua de Isis, en Sais, están inscriptas las siguientes palabras: "Yo soy todo lo que ha sido es y será. Ningún hombre mortal ha sido capaz de descubrir lo que se halla bajo mi velo".
A veces tengo la oportunidad de observar cómo algunos intérpretes del tarot confunden el concepto de virginidad en la figura de la Sacerdotisa, y en una consulta nos describen una personalidad reprimida sexualmente. Creo que es porque no comprenden el concepto, ya que se "lee" el símbolo literalmente en lugar de captar su verdadera esencia y porque en definitiva el error está en creer que espiritualidad y materia no pueden estar de la mano, la mujer espiritual tiene que ser lánguida, reprimida e insípida. En la antigüedad las mujeres a las que se llamaban vírgenes no eran necesariamente carentes de vida sexual, esta cualidad significaba que no estaban disponibles para que los hombres las tomaran en matrimonio, ya que se reservaban para menesteres espirituales, mujer virgen significaba "mujer sin casar". Las pitonisas de los oráculos griegos que eran gobernados por Apolo eran vírgenes porque esa energía sexual canalizada a través de los chakras - lo que se denomina el despertar de kundalini - les servía a los fines de su clarividencia. El signo de Virgo regido por una virgen no significa que los nativos del mismo sean personas apáticas sexualmente, lo que en definitiva nos transmite es la idea del servicio, el poner nuestro esfuerzo al servicio de un ideal mayor que trasciende el ego.
La mujer como género está mucho más cerca de los ritmos de la naturaleza; la menstruación, la creación de un hijo, son acontecimientos que la conectan con el misterio de la vida, lo irracional, ella es tomada por su fuerza y poco puede hacer. Para el hombre la situación es diferente, la gestación de su progenie sucede fuera de él, es por eso que en la antigüedad y en algunas tribus de la actualidad se realizan los ritos de iniciación que son protagonizados por los adolescentes varones como una manera de iniciarlos en la vida adulta. El cuerpo de la mujer es "tomado" por la vida misma, la naturaleza la hace mujer, no es necesario iniciarla. Con respecto a la psicología masculina la Sacerdotisa representa lo que Jung denominó el ánima, que es el aspecto femenino que subyace en todo hombre, o sea su capacidad de proteger, de ser empático, de conectar con su propio interior, esta se manifiesta desde el punto de vista interno, mediante los sueños, y en lo externo se encuentra reflejada en la persona que elige como pareja. Dice Jung que el hombre que se encuentra armonizado con su mujer interna es un ser pleno, realizado. En los mitos la mujer es quien salva al héroe, y lo ayuda a cumplir su cometido, pero el héroe debe confiar, entregarse. Teseo puede regresar del laberinto una vez muerto el minotauro gracias al hilo que le provee Ariadna. El hombre que se divorcia de su ánima se puede ver influido por ella de forma destructiva, quien esconde sus lágrimas, su sensibilidad, su creatividad se resigna a vivir una existencia incompleta. Esto también se ve claramente en los mitos, en "La Odisea" Ulises permanece años en la gruta de Cibeles, adormecido por sus encantos y se desvía de su propósito que es regresar a Itaca. Y es que el poder lunar es muy sutil pero fuerte. El influjo de lo femenino en sombra puede ser letal y probablemente de acá se derive el miedo inconsciente del hombre por la mujer: cómo le teme, tiene que controlarla. En la medida que hombres y mujeres no establezcan una mejor relación con sus propios aspectos femeninos y masculinos respectivamente, los vínculos seguirán siendo difíciles.
El elemento con el que ella conecta es el agua. En los mitos de la creación el agua representa el poder de recibir, producir y construir. Simbólicamente la mujer es agua: mar, mare, mer, mere y Mary (madre y María)
En la antigüedad el hombre estaba cerca de la naturaleza, toda su vida encontraba sentido en esa conexión, no se sentía separado de su entorno, era parte de él. Con el "triunfo" de la razón y por ende la persecución de todo aquello que se alejara de lo racional, el hombre contemporáneo se fue alejando de su verdadera esencia, y sobrevino el vacío, la falta de sentido que está presente en nuestras sociedades. Volver a conectar con La Sacerdotisa entonces nos permite rescatar nuestro hemisferio derecho, entender el sentido último de las cosas, nos sintoniza con la idea de la espera activa, la vida es una mujer y a la mujer hay que seducirla no acosarla, saber respetar los ciclos y aceptarlos. Hay momentos para la no acción, para la siembra, estar pasivos no significa ser improductivos, por el contrario estos momentos sirven para limpiarnos, recuperar energías, conectarnos con nosotros mismos. Y así si nos acercamos humildemente a ella probablemente nos devele sus misterios.
La Sacerdotisa en la interpretación:
* Se corresponde con el arquetipo del ánima y de la virgen.
* Es una carta ying.
* Se asocia al elemento agua.
* La persona se encuentra en un momento de mucha introspección, está muy alerta a los mensajes de su inconsciente, es importante que preste especial a señales, sincronicidades, sueños. Es un muy buen momento para crear, las musas inspiradoras están presentes. Hay un despertar en ella, situaciones que se aclaran, misterios que se develan, pero aún no se manifiestan. Prevalece la emoción y la intuición sobre lo racional.
* Se vincula con embarazos y situaciones que se encuentran en plena gestación.
* Desde el punto de vista sombrío puede haber demasiada idealización, distorsión de la realidad, deseos de evadirse del mundo y sus responsabilidades, ensueño, ilusiones, dependencia emocional, inseguridad, ánimo demasiado fluctuante, hipersensibilidad, temores, victimización.
*La Sacerdotisa como consejo nos invita a explorar nuestro interior, a limpiarnos, a aceptar nuestro destino, a tener paciencia, nos invita a no hacer. Si la gestación de un hijo tarda nueve meses es en beneficio de ese nuevo ser. Como dice Ralph Blum en su libro "El libro de las runas" "no se puede apurar el cauce del río".
* Si preguntamos por un persona será soñadora, intuitiva, sabia, y estará "bien ubicada" en su realidad, dispuesta a ayudar y servir al otro, tiene un perfil bajo.
*Si preguntamos por el tiempo en que va a darse determinada situación estaremos frente a un tiempo de gestación, de siembra, no se dará inmediatamente, hay que esperar.
*Luz: imaginación, certeza intuitiva, servicio, empatía, sensibilidad, fertilidad, comprensión profunda de los acontecimientos.
*Sombra: ciclotimia, evasión de la realidad, idealización, indecisión constante.
Algunas combinaciones:
Junto con la muerte nos habla de un tiempo que se relaciona con el fin de ciclos y nuevos comienzos que aún no han visto la luz. Ciertas situaciones, determinado modo de vida ha concluido, hay que esperar, conectarnos con nosotros mismos para encontrar el camino. Lo nuevo está gestándose. El peligro es caer en depresiones, sentirse demasiado vulnerable.
En el tarot junguiano encontramos la figura de una mujer flotando sobre el agua en la que también hay velas encendidas, sobre el mándala se encuentra el símbolo de la luna creciente, es de noche, aunque el cielo está iluminado por varias estrellas, ella está vestida con una túnica blanca que la cubre y lleva una máscara en sus manos que alude a la máscara junguiana, siendo esta una energía que no se queda en la superficie sino que nos lleva a las profundidades de nuestro ser.
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Fin del ciclo 2014
Los MAESTROS son aquellas personas que te hacen volver a tí. Que te despiertan cuando no estás con la ATENCION en tí mismo, son los que te inducen al auto-conocimiento.
EL MAESTRO de uno está EN UNO MISMO.
EL MAESTRO de uno está EN UNO MISMO.
Gracias por este 2012!
Otro ciclo ha terminado, otro año de clases, de seminarios de cursos...de encuentros y desencuentros, de dias buenos y dias malos, de poder transmitir algo de mis conocimientos y compartirlos con ustedes.
Hemos pasado un año lleno de momentos lindos, de charlas con cafe de por medio, de mudanza de por medio tambien, ya que estamos en otro sitio mas grande, con mas espacio, y ustedes han comprendido los dias que no pude dar clase.
Cada año es un encuentro distinto, con nuevos alumnos y algunos que hace tanto tiempo conozco, pero todos valen la pena. Todos tienen su magia y su encanto.
Ahora comienza otra etapa, para algunos la de poner en practica lo que han aprendido, para otros continuar con esta tarea donde siempre aprendemos algo nuevo, algo mas.
Les deseo a todos un feliz 2013 colmado de bendiciones.
Y recuerden que siempre les estare agradecida a todos los que cofian en mi, a todos los que por las tardes han hecho esos "ratos" inolvidables.
Los espero el proximo año!!
Comenzaremos en Marzo, si Dios quiere!
GRACIAS POR ACOMPAÑARME SIEMPRE!
DIOS LOS BENDIGA !!
