La mayoría de las brujas que conozco son personas muy abiertas. Encontrarás excepciones, como en todas partes, pero por lo general suelen tener muchos menos prejuicios que el ciudadano medio de a pie. En general tienden a aceptar en su círculo a cualquier persona, sin importar cuáles sean sus opiniones políticas, religiosas o su identidad de género. Muchas brujas están en contra de las etiquetas (yo soy verde, tú eres azul), y observan con desconfianza los esfuerzos de la sociedad por clasificarlas y definirlas. El capítulo de hoy no es un intento de clasificar a todas las brujas del mundo como si se tratara de una clase de biología. Sólo es una recopilación de ejemplos que pueden servir de ayuda a las brujas jóvenes que aún no han encontrado su camino. Debido a su eclecticismo, es imposible describir la comunidad mágica de una manera que se ajuste perfectamente a todos sus miembros, por lo que pido a mis compañeros brujos un poco de paciencia y comprensión.
La brujería tradicional puede compararse con la magia popular. Enfatiza el contacto con la naturaleza y no necesita seguir rituales y ceremonias estrictas a no ser que el practicante lo desee. Puede ser tan simple como enviar tu intención al universo con un breve pensamiento o colocar un altar en medio del bosque haciendo un círculo de piedras, o tan compleja como crear un círculo mágico y hacer un hechizo de una semana de duración,con ingredientes extremadamente difíciles de conseguir.
Ya vimos que las brujas tradicionales pueden practicar cualquier religión y no creen necesariamente en dogmas wiccanos, como por ejemplo la ley de tres (ver más abajo). Las brujas tradicionales pueden obrar en solitario o reunirse con otras compañeras en corros o aquelarres.
Brujas blancas: las brujas blancas solo usan magia para hacer buenas obras. En su opinión, todo lo que hacemos termina por regresar a nosotros: de ahí que nunca echen maldiciones ni utilicen la magia para dañar a otros.Nunca causan daño deliberadamente ni usan la magia para influir en el comportamiento de otras personas o cambiar sus preferencias sobre algo o alguien (esto significa, por ejemplo, que no realizan hechizos de amor que hagan a unas personas enamorarse de otras). A veces se hacen llamar también brujas buenas, expresión que les ayuda a ser mejor aceptadas por la sociedad, en oposición a las famosas brujas malas de los cuentos populares (¿quién no conoce a las madrastras de Blancanieves y Rapunzel? ¡Sin duda no son los mejores ejemplos a seguir!).
Brujas wiccanas: muy parecidas a las brujas blancas, con la diferencia de que siguen la religión de la Wicca y se adhieren a la regla de tres o de triple retorno: "hagas lo que hagas, te será devuelto tres veces". Es decir: estas brujas creen que todo lo bueno que hagan regresará a ellas por triplicado, y todo lo malo que hagan a otros les sucederá después a ellas con triple fuerza. Si haces buenas acciones, buenas cosas te pasarán. Si dañas a otros, serás perjudicado a cambio, con triple fuerza. En general, lo que las diferencia de las brujas blancas (aparte de sus creencias religiosas y rituales wiccanos), es que éstas no dañan a los demás porque no quieren hacerlo, y no porque teman que el daño vaya a repercutir en ellas por triplicado. Muchas brujas wiccanas pertenecen a grupos cerrados, llamados corros, aquelarres o, en inglés, covens (al tratarse de una religión de origen anglosajón muchos de los términos particulares son anglicismos).
Si estás pensando en unirte a un coven o aquelarre, me gustaría advertirte que, como en todo, uses tu sentido común antes de hacerlo. Hay muchos aquelarres legítimos, llenos de gente honrada, pero también se encuentra algún que otro grupo de dudosa integridad. Siempre mantén los ojos bien abiertos y ten mucho cuidado si notas que otros miembros de una comunidad intentan obligarte a hacer cosas que no quieras hacer, o tratan de ejercer control sobre tu vida, tus finanzas o tus amistades. Anteriormente mencioné que la mayoría de las brujas son buenas personas, pero lamentablemente, ¡algunas no lo son! Más vale ser una bruja solitaria feliz, que pertenecer a un aquelarre lleno de personas que no te gustan o en las que no confías.
Brujas grises: las brujas grises usan magia ofensiva cuando es necesario. Reconocen que toda energía tiene un lado positivo y uno negativo, como el yin y el yang, y que nada está completo sin ambos: no puede haber luz sin oscuridad, ni noche sin día, y todo lo que existe en la luz proyecta una sombra. Las brujas grises pueden echar maldiciones ocasionalmente, pero solo cuando tienen una buena razón para hacerlo. No creen que los maleficios puedan recaer sobre ellas, pero tampoco usan la magia negra irreflexivamente, ya que puede drenar su energía personal y agotarlas. Por poner un ejemplo, si un criminal causa a alguien un gran daño, ¿sería correcto castigarlo con una maldición? ¿O te parecería inmoral desear el mal a otro ser humano, por muy cuestionable que fuese su comportamiento? ¿Crees que el universo castiga a los malhechores, sin que tengamos que inmiscuirnos?Estas son preguntas delicadas y personales que cada bruja debe valorar. Las brujas más tradicionales son casi siempre brujas grises, algunas de ellas más inclinadas hacia la luz y otras hacia el lado oscuro de la magia.
Brujas negras: primero, un aviso por mi parte: no conozco personalmente a ninguna bruja negra o malvada. En principio, éstas hacen hechizos y maldiciones exclusivamente malignos, sin ayudar a nadie en absoluto nunca, excepto a sí mismas. Es decir: solo usan sus habilidades mágicas para dañar a otros. No creo que existan muchas brujas así en la vida real, porque la mayoría de personas tenemos un lado bueno y uno malo, hacemos cosas justas e injustas, ¡pero creo que debe de ser muy difícil ser malvado las veinticuatro horas del día! Sospecho que incluso aquellos que practican la magia para dañar a otros la habrán usado alguna vez para hacer el bien. Una bruja completamente "oscura" sería una personificación del estereotipo de bruja mala de los cuentos de hadas: es decir, un individuo profundamente perturbado, obsesionado con alcanzar el poder y con perjudicar a otros por pura diversión. Por ello, al menos en mi opinión, las verdaderas brujas negras son muy poco frecuentes: lo que hay son muchos niveles de gris, ya que cada persona tiene una opinión ligeramente distinta sobre lo que es justo y moral y lo que no.
Texto de : El Libro Verde de la bruja Solitaria